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ORGANIZACION

Antes de GTI

Los mosetenes asentados al margen de los ríos Muchane hasta Ipiri (parte del actual territorio), vivían dispersos en grupos de familias, dirigidos por un líder al cual denominaban “mujchiadi”.  El líder representante del grupo reunía  aptitudes y cualidades tanto para la pesca, caza y llevar adelante la defensa de ataques propiciados por otros grupos.
Con la llegada de los misioneros y la aplicación de las reducciones, los mosetenes cambiaron su forma de organización social y territorial de nómada a sedentaria.  Con estos cambios los misioneros establecieron una jerarquía de cargos, para mejorar la coordinación y servicio de la población a la misión. 

“En la época de la misión los padres elegían uno por uno a las autoridades, a los que recomendaba y entregaba un bastón de mando…a cada autoridad les supervisaba”…“Cada autoridad estaba encomendado para hacer diferentes trabajos, por ejemplo mi padre me indicaba que el segundo cacique se encargaba del cuidado de las mujeres, esto por existir frecuentes robos de las mujeres por parte de los mismos mosetenes, y gente que vivía en otros lugares…otro era el capitán de balsa que viajaba hasta Miguillas con los padres, para vender la mercadería que nosotros producíamos” (talleres comunales, 2003).

Con el inicio de la colonización de pobladores provenientes del occidente del país y la secularización de la misión, se produce una fuerte influencia organizativa en una de las principales comunidades mosetenes, Covendo; llegando a pertenecer a la Federación de Colonizadores de Alto Beni y aplicando la estructura orgánica sindical, conformada por un Secretario Ejecutivo, Secretario de Actas, Tesorero o Secretario de Hacienda, Vocales, etc. La influencia sindical llego a tal extremo que los mosetenes de Covendo se consideran colonos. Este cambio no se produjo en la comunidad de Santa de Mosetenes, en ningún momento (Proyecto Educativo Indígena, 2002).
La instabilidad organizativa a nivel de las comunidades (Covendo y Santa Ana de Mosetenes) y los atropellos sufridos por terceros a los pobladores de Muchane; originaron que los pobladores apoyados por la ONG Movimiento Laico para América Latina  MLAL, conciban la idea de estar organizados y representados por una organización.  Es así que en el año 1994 se crea en la comunidad de Santa Ana de Mosetenes la Organización del Pueblo Indígena Mosetén (OPIM) y la Organización de Mujeres Indígenas Mosetenas (OMIM).   La estructura de la directiva estaba compuesta de la siguiente manera:
-      AYO (Presidente)
-      Cacique Mayor (Vicepresidente)
-      Secretario de actas y hacienda
-      Comisario de salud y comunicación
-      Comisario de educación y cultura
La conformación de la organización mosetén tuvo su particularidad; en su inicio se estableció a la OPIM como representante de los pobladores mosetenes, en su primera estructura estuvo compuesta por representantes hombres y mujeres de manera intercalada.  Pero por la influencia de la CPIB y CMIB, se creó la OMIM, como instancia representativa de las mujeres; modificando la estructura de la OPIM propuesta inicialmente.
Las principales actividades propuestas por la organización fue lograr el reconocimiento al territorio que ancestralmente les pertenecía.   Desde la conformación de la OPIM, sin embargo, la funcionalidad de las directivas fue bastante débil, por la falta de sostenibilidad económica, originando en algunos casos la presencia efectiva de uno o dos representantes.
En cuanto a las instancias de  toma de decisiones, se realizaban los congresos cada dos años, en fechas definidas y coincidentes con la de la conformación.

Implementación de GTI

Con la titulación del territorio (abril 2001) y la implementación del componente de GTI, se realizó el diagnóstico de la TCO, en la misma se pudo evidenciar que la estructura orgánica de la OPIM incluía tres niveles organizativos y de toma de decisiones, a saber: la asamblea, máxima autoridad del pueblo Mosetén, que se reunía cada dos años de manera rotativa por las comunidades.  Sus competencias principales eran el decidir y dar lineamiento para las acciones que se pretendía como pueblo.  El segundo nivel, la directiva de la OPIM, encargada más para ser representantes ejecutivos (presidente) y operativos (resto de la directiva), con el fin de cumplir las acciones encomendadas por el congreso de la organización. 
La tercera instancia se constituye el consejo de caciques, instancia donde se reúnen dirigentes de cada una de las comunidades, con la finalidad de realizar constantes evaluaciones de las acciones planificadas por cada una de las comunidades.
La presencia de las mujeres en instancias de representación no fue significativa.  De acuerdo al diagnóstico de TCO,  de los 47 cargos comunales, solo uno era ocupado por una mujer (un cargo circunstancial por quedar viuda).  La representatividad de la mujer se realizaba a través de la OMIM; que por entonces adolecía de una relación práctica con la directiva central.  En este sentido debemos indicar que los mismos cargos de la estructura de la OPIM, las tenía la OMIM; entrando en algunos casos en contradicciones incluso de representatividad.
Con el fin de insertar a la mujer en instancias de toma de decisiones, la GTI OPIM, sugirió a la directiva de la OPIM, convoque al consejo de caciques además del primer y segundo cacique a las dirigentes de la OMIM y representantes comunales (presidentas del club de madres).
El cambio de dirigencia prácticamente coincidió con la implementación de la segunda fase del componente.  Pese a que varios miembros de la directiva sobre todo de la OPIM, fueron parte importante del proceso de gestión territorial que se implementaba, la debilidad en su funcionamiento fue permanente, recayendo la representatividad solo en dos personas y de la OMIM, en una.
En cuanto a los niveles de coordinación y toma de decisiones, estas no fueron tan relevantes como en otras gestiones, originando una paulatina desconfianza y falta de credibilidad de la población.  Los constantes conflictos con empresas y pirateros madereros originaron una desarticulación entre niveles de coordinación; propiciada por algunos líderes comunales.
Las instancias de representación y de coordinación (consejo de caciques), se convirtieron muchas veces en escenarios de disputa de intereses sobre los recursos maderables dentro la TCO.
Entre las lecciones aprendidas por la población en torno al tema organizativo resaltan:

  1. La falta de apoyo económico a la organización desestabiliza el proceso de gestión del territorio.
  2. La conformación de la OPIM y la OMIM, lejos de fortalecer a la organización indígena puede  ocasiona malos entendidos dentro la población.
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